En en mundo Lyra, las almas de las personas residen fuera de sus cuerpos, en forma de daimoniones: espiritus animales parlantes que les acompañan en vida.
El daimonion de un niño puede transformarse y adoptar todas las formas que inspira el potencial de un niño. Pero a medida que las personas envejecen, sus daimoniones se van asentando en una sola forma, según las personalidades y caracteres de aquéllas.
Por ejemplo, una persona con un daimonion perro tienden a someterse a la autoridad y una con un daimonion gato sería más independiente.Normalmente, el daimonion de una persona y su compañero humano son de sexos opuestos.
También es posible que en nuestro mundo las personas tengan daimoniones, pero son invisibles.
